Esos ojos

Esos ojos

Esos ojos
no miran:
se quedan.

Se me sientan en el pecho
como un cansancio dulce,
como una verdad que no pide permiso.

Esos ojos saben mi nombre
cuando yo lo olvido,
me desnudan sin tocarme
y luego se van
como si nada,
dejándome la noche encendida.

Yo no los busco,
pero aparecen
cuando cierro los míos,
cuando digo que ya no,
cuando juro estar a salvo.

Esos ojos
no prometen,
no mienten,
no salvan.

Sólo existen.
Y eso basta
para desordenarme la vida.

Rosibel Artavia 

Comentarios

Entradas populares