Mis poemas
Mis poemas para ti
Los escribí con tinta robada al alba,
cuando el sol aún dormía en sus sábanas púrpuras,
y mi corazón—ese tambor herido—
marcaba compás para palabras descalzas.
No eran versos pulidos como joyas de banquero,
eran cicatrices con ritmo,
huellas de pies descalzos en el barro sagrado
de quererte.
Los escribí en los márgenes de las facturas,
en envolturas de pan,
en la piel del tiempo cuando se hacía delgado
y transparente como tu promesa.
Están hechos del material de los puentes rotos,
de los hilos que unen estrellas distantes,
del trigo que crece en tierra agrietada
buscando, siempre buscando, la lluvia de tu mirada.
Son mapas de una geografía íntima:
aquí, la curva donde tu risa habitaba.
Allá, el valle donde sembramos palabras
que nunca germinaron.
Están hechos de preguntas sin respuesta,
de respuestas que olvidaron sus preguntas,
de silencios que pesan más
que catedrales vacías.
Algunos nacieron en la cocina,
entre el vapor de la sopa y el té de las cinco,
cuando creía verte en cada sombra
que cruzaba el patio.
Otros llegaron de madrugada,
visitantes impertinentes que tocaban
la puerta de mi costilla izquierda,
exigiendo ser traducidos a este frágil alfabeto.
No son adornos para tu estantería,
ni regalos elegantes con lazo de seda.
Son huesos limpios bajo el sol,
esqueletos de momentos que respiraron
entre tus dedos y los míos.
Los escribí porque las lágrimas
no tenían suficiente gramática.
Porque el cuerpo necesita dar forma
al dolor que no cabe en las venas.
Porque hasta la desesperación merece
su propia canción de cuna.
Y si hoy los dejo aquí,
sobre la mesa del tiempo,
no es para que los admires
como quien mira un cuadro ajeno.
Es para decirte que hasta el naufragio
tiene su bitácora.
Son testimonios de un amor
que aprendió a volar con alas de plomo,
que cantó desde la jaula
aunque la puerta estuviera abierta.
Mis poemas para ti.
Recógelos si quieres.
O déjalos donde el viento
juega con hojas muertas.
Ellos ya cumplieron su tarea:
dieron voz al silencio,
pusieron flores en la tumba
de lo que pudo ser y no fue.


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