Muero de Amor
Muero de amor
Muero de amor
como se muere de sed
frente a una boca de agua.
No es un final,
es una forma intensa de existir:
arder sin pedir permiso,
habitar el deseo como quien entra a su casa desnuda
y no teme a los espejos.
Muero de amor
porque tu nombre me habita el cuerpo,
porque en tu ausencia descubro
que el deseo también piensa,
que la piel recuerda,
que el alma tiene memoria erótica.
Te amo sin defensas,
sin la prudencia de los que calculan,
te amo con esta lucidez peligrosa
que no huye del abismo
sino que lo llama hogar.
Muero de amor
cada vez que te pienso
y no te tengo,
cada vez que te tengo
y el mundo se vuelve pequeño,
insuficiente
para contener lo que despiertas en mí.
Si esto es morir,
no me salves.
Déjame quedarme aquí,
en este incendio consciente,
donde amar
es la única forma honesta de estar viva.
Rosibel Artavia


Comentarios
Publicar un comentario