Te quiero
(amor mío)
T e q u i e r o
no como las horas grandes del reloj
ni como el sobre que guarda una noticia.
te quiero como el árbol
quiere a su savia:
sin pensarlo,
latido a latido,
desdibujando
la línea entre el tenerte
y el ser.
te quiero
con todo el no-saber
de quien descubre
que su casa no tiene paredes:
sólo el espacio
que tu risa
(¡o tu silencio!)
ha dejado al pasar.
T e q u i e r o
así—
en minúscula perpetua,
sin mayúsculas que levanten
fronteras,
sin punto final que diga
“hasta aquí”.
porque ésto
(ésto que te escribo
con la sangre del alfabeto
y el polvo de las estrellas)
no es un verbo.
es el aire
que se hace canto
al rozar
t u p r e s e n c i a.
y si me preguntas por qué,
sólo podría señalarte
el sol naciendo en tu mirada
y musitar:
“por eso,
por ésto,
por todo lo que no cabe
en ninguna
palabra.”
con todo mi ser
(que es, desde que existes,
tuyo),
siempre tuyo sin mayúscula.


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