Galatea y Pigmaleón
TÍTULO: El mármol que respira autora Rosibel Artavia Entre el mármol nacía tu silencio, una luna detenida en su albor, y mi cincel, temblando entre deseos, buscaba en la piedra el pulso del amor. No eras carne ni sueño todavía, pero en tus labios dormía el rumor de todos los mares y melodías que el alma inventa cuando ama a Dios. Te hablé con voz de aurora y de locura, te di mi fuego, mi soplo, mi dolor, y el mármol cedió su fría armadura — ¡oh Galatea! — y respiró el amor. Más cuando el milagro ardió en tus ojos, y vi mi obra volverse creador, comprendí que el hombre, al amar lo imposible, talla en sí mismo su propio Dios.