Mi Sombra que te Sigue
Mi sombra que te sigue por Rosibel Artavia Soy la mujer que arde en silencio, la que guarda tus pasos en la médula, la que ha aprendido a llorar sin derramar un nombre. Cuando te marchas, mi sombra se despide a medias. No sabe dejarte, no quiere— se enrosca a tu tobillo como un eco desobediente. He amado con la piel rota, con las uñas clavadas a la espera, como un árbol sin hojas que aún susurra al viento. Tú, que no sabes cuántas veces te he besado en la ausencia. Tú, que llevas mi sombra en la suela y no lo sabes. Soy la voz detrás del espejo, la respiración que no se oye, el deseo que no duerme, la sombra — que te sigue, aunque no mires atrás.