Sólo Tú
Sólo Tú Sólo tú, como una lámpara encendida en el pecho del alba, sabes pronunciar mi nombre sin herir el silencio. En la multitud de los días tu mirada es un río quieto donde mi cansancio aprende a descansar y mi esperanza a beber. No te nombro en voz alta: te nombro en el gesto del pan compartido, en la paciencia del viento que no pregunta cuándo llegarás. Eres la pregunta que no duele, la respuesta que no se impone. Si el mundo me cierra sus puertas, tú abres una ventana en mi sombra. Sólo tú, tan simple como la luz y tan inmenso como el cielo cuando decide quedarse. autora Rosibel Artavia