Relativo Amor
Cinco minutos bastan para soñar toda una vida. No porque el tiempo sea breve, sino porque no existe fuera de quien lo habita. El tiempo no pasa: nos atraviesa. Se dilata cuando el amor pesa, se contrae cuando el sentido huye. Amar es alterar el orden del universo. Nada vuelve a medir igual después de un encuentro verdadero. Los relojes mienten, el calendario es una superstición. Un instante contigo puede contener más realidad que años enteros vividos en ausencia. La duración no garantiza existencia. La intensidad, a veces, sí. Somos materia consciente buscando significado en medio de un cosmos indiferente, y sin embargo el amor logra lo imposible: curvar el tiempo alrededor del alma. Así, cinco minutos pueden ser eternos, y una vida entera puede no haber ocurrido nunca. Porque el tiempo es relativo, pero el vacío de no amar es absoluto. Rosibel Artavia