Un mundo contigo
Un mundo contigo Un mundo contigo es pan caliente en la madrugada, es mi sangre llamando tu nombre desde un pozo de luna. Tu voz tiene aceitunas negras y campanas dormidas, cuando me miras la noche se arrodilla y el silencio aprende a cantar. Te amo con un amor antiguo, hecho de tierra y de herida, de caminos que sangran jazmines bajo la sombra del tiempo. Si te alejas, el viento se rompe la frente contra los muros del alba; si regresas, mi corazón enciende sus caballos verdes. Un mundo contigo es morir un poco menos cada día, es vivir ardiendo, porque el amor —como el duende— solo existe cuando quema. autora Rosibel Artavia