El Beso
Tan suave como si el silencio (que no es mío) decidiera tener forma de pájaro y mi no —ese pequeño pájaro de hueso y duda— se posara (¿me dejas?) en la curva exacta de tu mejilla y entonces mi otra mano (la que no sabe de mapas) encuentra su otro lado tu otro lado y todo es doblemente tuyo doblemente mío doblemente ahora quizás (no preguntes) robarte un beso no robar sino que el beso —ese diminuto animal de luz— decida caer como una hoja que el viento no empuja sino que olvida sólo uno (porque el universo tiene miedo de los números grandes) y tú dejando como quien deja una ventana abierta para que entre el verano sin pedir permiso.