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Llueve

Llueve sobre el camino y cae lento
un susurro viejo que sabe a pasos.
las hojas se inclinan,
y el pueblo parece escuchar su propio latido.

Hay un reloj detenido en la plaza,
y la lluvia va contándolo despacio.
Cada gota es un nombre que se olvida
y al mismo tiempo vuelve a nombrarse en mí.

Camino bajo el paraguas de la tarde,
llevo el corazón húmedo de recuerdos.
La lluvia escribe mapas en mi ropa,
traza en la arena la forma de tu ausencia.

Si abres la ventana, verás el mundo
como un pañuelo gris que se deshace.
En la calle sólo queda un rumor:
llueve, y en la lluvia te reconozco.

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